sábado, 28 de mayo de 2011

Generación del 27

Una generación literaria es un grupo de escritores que, nacidos en fechas cercanas y movidos por un acontecimiento de su época, se enfrentan a los mismos problemas y reaccionan de modo semejante ante ellos.

Generación literaria

Generación del 27

- Un grupo de escritores.

- Los principales representantes del grupo son Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Miguel Hernández y Luis Cernuda.

- Nacidos en fechas cercanas.

- Entre el más joven, que es Cernuda, y el mayor, Salinas, solo hay nueve años de diferencia.

- Movidos por un acontecimiento.

- El acontecimiento que los unió y les dio el nombre fue el homenaje que el grupo hizo a Luis de Góngora en el año 1927 en Sevilla, al conmemorarse el tercer centenario de su muerte. Hay que destacar la influencia ejercida por Juan Ramón Jiménez.

- Reacción semejante.

- Todos sienten la necesidad de encontrar un lenguaje poético que exprese mejor los temas que tratan.


Características del la Generación del 27

  • Tradición y vanguardismo.

Aunque desean encontrar nuevas fórmulas poéticas, no rompen con nuestras tradiciones y sienten admiración por el lenguaje poético de Góngora, por nuestros autores clásicos y por las formas populares del Romancero.

A la par que lo tradicional, las corrientes de vanguardia, sobre todo el surrealismo, ejercen gran influencia en el grupo del 27. Los escritores surrealistas exploran el mundo de lo inconsciente y pretenden alcanzar la belleza absoluta, que está por encima de la realidad.

  • Intención estética

Intentan encontrar la belleza a través de la imagen. Pretenden eliminar del poema lo que no es belleza y así, alcanzar la poesía pura.

Quieren representar la realidad sin describirla; eliminando todo aquello que no es poesía.

Versos de León Felipe

Deshaced este verso.
Quitadles los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma.
Aventad las palabras,
y si después queda algo todavía,
eso
será poesía.

  • Temática

Sienten especial interés por los grandes asuntos del hombre, como el amor, la muerte, el destino y temas de raíces populares.

Canción del jinete (Federico García Lorca)

En la luna negra
de los bandoleros,
cantan las espuelas.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

...Las duras espuelas
del bandido inmóvil
que perdió las riendas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
sangraba el costado
de Sierra Morena.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

La noche espolea
sus negros ijares
clavándose estrellas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
¡un grito! y el cuerno
largo de la hoguera.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

  • Estilo

Se preocupan fundamentalmente de la expresión lingüística y buscan un lenguaje cargado de lirismo.

  • Versificación

Utilizan estrofas tradicionales (romance, copla) y clásicas (soneto, terceto). También utilizan el verso libre y buscan el ritmo en la repetición de palabras, esquemas sintácticos o paralelismo de ideas.

La paloma (Rafael Alberti)

Se equivocó la paloma
se equivocaba.

Por ir al norte, fue al sur;
creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era su blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)


Autores

  • Gerardo Diego

Nació en Santander en 1896 y murió en Madrid en 1987. Fue catedrático y miembro de la Real Academia de la Lengua. Fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 1925. CREACIONISMO.

Una gran parte de su extensa producción poética gira en torno a la temática tradicional. Cultivó los más variados temas: el amor, lo religioso o la música en forma de romances y sonetos.

Son obras suyas: El romancero de la novia, Imagen, Manual de espumas, Versos humanos, Versos divinos, Paisaje con figuras, Odas morales, Poesía de creación.

El romance del Duero (Gerardo Diego)

Río Duero, río Duero
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.

Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.

Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia

pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada.

Sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.

  • Pedro Salinas

Nació en Madrid en 1892. Fue catedrático de Literatura española en la Universidad de Sevilla y en la de Murcia. También enseñó durante un año en Cambridge y trabajó como Secretario General de la Universidad de Verano de Santander. Durante la guerra civil se exilió y enseñó en varias universidades norteamericanas. Entre 1943 y 1946 fue profesor en San Juan de Puerto Rico. Murió en Boston en 1951; pero sus restos descansan en el cementerio de hombres ilustres de Puerto Rico, por deseo personal del autor.

El tema central de su obra es el amor. Su obra más importante, La voz a ti debida, es un extenso poema de amor en el que el poeta busca a la amada más allá del mundo real, más allá de la amada misma. El mundo y la amada reales son negados por el poeta para crear la imagen ideal de mujer. La amada se convierte así en un concepto puro. Escribió también otros libros de poemas como El contemplado, Razón de amor, Confianza.

Detrás, más allá (Pedro Salinas)

Puedes leer un fragmento de "La voz a ti debida". El poeta
busca a la amada por detrás de las gentes, por detrás de
ella misma e incluso por detrás del poeta, pues no busca a
una persona concreta, sino un ideal, un concepto.

Sí, por detrás de las gentes
te busco.
No en tu nombre si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.
Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra,
ni en tu alma.
Detrás, más allá.

También detrás, más atrás
de mí te busco. No eres
lo que yo siento de ti.

No eres
lo que me está palpitando
con sangre mía en las venas,
sin ser yo.
Detrás, más allá te busco.

Por encontrarme, dejar
de vivir en ti, y en mí,
y en los otros.
Vivir ya detrás de todo,
al otro lado de todo
-por encontrarme-
como si fuese morir.

  • Rafael Alberti

Nació en Puerto de Santa María, Cádiz en 1902 y murió en 1999. A los quince años se trasladó con su familia a Madrid. Se afilió al partido comunista y participó activamente en la política durante la guerra civil. Al acabar dicha guerra se exilió, viviendo en Argentina y en Italia. Con el cambio político de España después de la muerte de Franco, regresó a España, llegando a ser diputado del Congreso por Cádiz. En 1983 recibió el Premio Cervantes por el conjunto de su obra literaria.

En 1925 publica Marinero en tierra en el que refleja la nostalgia de su tierra natal, que recuerda desde Madrid. En esta línea escribió también: El alba del alhelí, La amante.
En 1928 aparece su obra Sobre los ángeles, donde rompe con el lenguaje poético tradicional y utiliza técnicas surrealistas.

Poemas (Rafael Alberti)

-¿Qué piensas tú junto al río,
junto al mar que entra en tu río?

-Aquellas torres tan altas,
no sé si torres de iglesias
son, o torres de navío.

-Torres altas de navío.

Mi corza, buen amigo,
mi corza blanca.
Los lobos la mataron
al pie del agua.
Lo lobos, buen amigo,
que huyeron por el río.
Los lobos la mataron
dentro del agua.

  • Federico García Lorca

Nació en Fuentevaqueros (Granada) en 1898. Estudió Letras y Derecho en la Universidad de Granada y también Música. En 1929 marchó a Nueva York con la intención de aprender inglés, pero el conocimiento de aquella civilización fue para él como caer en el infierno. Al año siguiente regresó a España. En 1932 fundó La Barraca, grupo de teatro formado por estudiantes universitarios, que recorrió el país dando funciones clásicas por los pueblos. También viajó a Buenos Aires, ya que sus obras dramáticas estaban teniendo mucho éxito por aquellas tierras. En agosto de 1936 fue asesinado en Viznar, cerca de Granada.

Fue un hombre de una personalidad arrolladora y de una capacidad creativa inmensa. A pesar de su enorme simpatía y gracia, a pesar de su capacidad para vivir intensamente en todo momento, predomina en su obra el tono trágico y la presencia de la muerte ronda su poesía como un presentimiento. Crea metáforas e imágenes de una gran originalidad y fuerza expresiva; aunque a veces difíciles de explicar. En sus temas aparecen constantemente elementos del folklore andaluz reelaborados por el poeta, que casi siempre prefiere los rasgos más tristes o trágicos.

Sus obras líricas más importantes son Canciones, Poemas del cante jondo y Romancero gitano. En este último libro, Lorca manifiesta una especial simpatía por los seres marginados y perseguidos, gitanos y bandoleros.
Su producción teatral toca dos temas: lo popular, con obras como Mariana Pineda, y las pasiones amorosas femeninas, como Bodas de sangre, La casa de Bernarda Alba y Doña Rosita la soltera.

La reyerta (Federico García Lorca)

En la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.
Una dura luz de naipe
recorta en el agrio verde,
caballos enfurecidos
y perfiles de jinetes.
En la copa de un olivo
lloran dos viejas mujeres.
El toro de la reyerta
se sube por las paredes.
Ángeles negros traían
pañuelos de agua y de nieve.
Ángeles con grandes alas
de navajas de Albacete.
Juan Antonio el de Montilla
rueda muerto la pendiente,
su cuerpo lleno de lirios

y una granada en las sienes.
Ahora monta cruz de fuego,
carretera de la muerte.
El juez, con guardia civil,
por los olivares viene.
Sangre resbalada gime
muda canción de serpiente.
Señores guardias civiles:
aquí pasó lo de siempre.
Han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses.
La tarde loca de higueras
y de rumores calientes
cae desmayada en los muslos
heridos de los jinetes.
Y ángeles negros volaban
por el aire del poniente.
Ángeles de largas trenzas
y corazones de aceite.

  • Vicente Aleixandre

Nació en Sevilla el 26 de abril de 1898. A los dos años se fue con su familia a Málaga. El mar Mediterráneo estará presente siempre en su obra. Su afición por la lectura fue enorme y muy temprana, aumentando con la edad. Estudió Derecho y Comercio, pero se dedicó por entero a la poesía. Después de muchas lecturas llegó a sus manos una antología de Rubén Darío que despertó en él el gusto por la poesía e hizo brotar su vena artística. Fue miembro de la Real Academia y obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1977. A partir de 1925 una grave enfermedad va a marcar su vida para siempre: períodos de actividad se ven interrumpidos por otros de reposo para recuperar su salud. Así vivió, retirado en su casa de Madrid hasta su muerte, ocurrida en 14 de diciembre de 1984.

Toda su obra gira en torno al hombre, al que concibe como un ser pesimista y angustiado. Esta visión del hombre hace que en su poesía se traten temas como el amor, la vida, las pasiones, los sentimientos y la muerte. Sus libros de poemas más famosos son: La destrucción o el amor, Sombra del Paraíso, Historia del corazón.

Es el más pequeño (Vicente Aleixandre)

Es el más pequeño de todos, el último.
Pero no le digáis nada; dejadle que juegue.
Es más chico que los demás, y es un niño callado.
Al balón apenas si puede darle con su bota pequeña.
Juega un rato y luego pronto le olvidan.
Todos pasan gritando, sofocados, enormes,
y casi nunca le ven. Él golpea una vez,
y después de mucho rato otra vez,
y los otros se afanan, brincan, lucen, vocean.
La masa inmensa de los muchachos, agolpada, rojiza.
Y pálidamente el niño chico los mira
y mete diminuto su pie pequeño,
y al balón no lo toca.
Y se retira. Y los ve. Son jadeantes,
son desprendidos quizá de arriba, de una montaña,
son quizá un montón de roquedos que llegó ruidosísimo
de allá, de la cumbre.

Y desde el quieto valle, desde el margen del río,
el niño chico no los contempla.
Ve la montaña lejana. Los picachos, el cántico de los
vientos.
Y cierra los ojos, y oye
el enorme resonar de sus propios pasos gigantes por las
rocas bravías.

  • Miguel Hernández

Nació en Orihuela en 1910. Pertenecía a una familia humilde, y de niño se ocupó de los trabajos propios del campo. Más tarde trabajó en una tienda y en una notaría. Recibió las primeras enseñanzas en la escuela de su pueblo, pero casi toda su cultura la recibió a través de la lectura y sus ansias de saber. En 1934 se fue a Madrid donde trabajó como secretario y conoció a grandes poetas como Aleixandre y Neruda. Tomó parte en la guerra civil del lado republicano. Al terminar el conflicto fue condenado a muerte, aunque se le rebajó la pena a treinta años. A causa de una tuberculosis, murió en la cárcel de Alicante en 1942.

La poesía de Miguel Hernández es apasionada, llena de ardor y vehemencia.

Dentro de sus obras podemos destacar:

  • El rayo que no cesa, donde se concibe el amor como una tortura y un sentimiento trágico.
  • Viento del pueblo. Libro de poemas de tipo político.
  • Elegía a Ramón Sijé que le dedicó después de su muerte.
  • Cancionero y romancero de ausencias. Colección de poemas escritos en la cárcel, con un lenguaje nuevo inicio de un cambio de estilo que truncó su muerte prematura.

Tristes... (Miguel Hernández)

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes, hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Feria del libro 2011

La Feria del Libro de Madrid es una actividad desarrollada con periodicidad anual en la ciudad de Madrid con el fín de promover el libro, la lectura y la actividad de los empresarios, entidades e instituciones que se dedican a la edición, distribución o venta al público de libros.

http://www.ferialibromadrid.com/

jueves, 26 de mayo de 2011

ADAPTACIONES MUSICALES DE NUESTRA LITERATURA





CONECTORES DEL DISCURSO: COHERENCIA Y COHESIÓN TEXTUAL

Uno de los aspectos más importantes en la exposición verbal consiste en dominar la estructura que debe tener nuestro razonamiento. Esta se divide en cuatro partes fundamentales.
1. Presentación de argumentos.
2. Organización de argumentos.
3. Adición o enumeración de argumentos.
4. Conclusión.
Cada una de ellas, además, es introducida o presentada con ayuda de expresiones o palabras de unión, es decir, conectores. Estos tienen como función conseguir la cohesión y coherencia de texto. Estas unidades funcionan como señales explícitas del sentido lógico-semántico con el que se encadenan las oraciones y los párrafos e indican al lector si la información de un determinado fragmento es la causa o la consecuencia del siguiente, si se trata de un argumento añadido u opuesto a otro, si es la conclusión que cierra el escrito, etc. Actúan, en definitiva, como instrucciones que ayudan al lector en el proceso de interpretación del texto.
Presentar argumentos
- El presente texto trata de…
- El texto que nos ocupa trata de… /versa sobre…
- Nos encontramos ante un texto de tipo…
- El texto que es objeto de este comentario nos informa sobre…
- Se trata de un texto…
Organizar argumentos
- Para empezar, podemos distinguir X partes en el discurso.
- Hay que tener en cuenta diferentes aspectos…
- Podemos dividir el texto en X secciones…
Añadir o enumerar argumentos
- En primer lugar… / En segundo lugar… / Seguidamente… / A continuación… /
- Además de…
- Es más…
- En relación a…/En referencia a…/En cuanto a…/En lo tocante a…
- Cabe destacar…/Conviene destacar…/Es de destacar… /Hay que señalar…
- Otro hecho destacable es que…
- Podemos tener en cuenta también que…
- Además…
- No solo… sino también...
- Por una parte… Por otra…
- Por eso…/A causa de esto…/A consecuencia de esto…
- Sin embargo…/Ahora bien…/A pesar de esto…/Pese a esto…/Por el contrario…
- En cualquier caso…
- En realidad…
Concluir
- Para finalizar…/Para terminar…
- En conclusión…
- Para concluir…
- El tema que estamos tratando se puede resumir de este modo…
- En suma…
- Con estilo ágil, el autor quiere transmitir…/quiere hacernos llegar la idea de…/nos propone…

Sintaxis: oraciones compuestas

SUBORDINADAS SUSTANTIVAS

Son aquellas oraciones que equivalen a un sustantivo o SN y que ,por ello, cumplen las mismas funciones que el sustantivo en la oración simple. Se reconocen mediante la sustitución por esto, eso y aquello.

Sustantivas de sujeto y de complemento directo

De Sujeto

- Ejemplo: Me sorprende que actúes así

- Características

1. Son conmutables por el demostrativo esto.

2. Si se conmuta por el plural (estos) la oración pierde sentido.

3. No son conmutables por lo.

De Complemento directo

- Ejemplo: La prensa dice que subirá la gasolina

- La proposición principal puede presentar dos formas: el estilo directo o el indirecto, que dependerán de si el verbo es de dicción ( verbos de lengua como decir, exclamar, preguntar) o de pensamiento.

- Características

1. Son conmutables por el demostrativo esto.

2. Si se conmuta por el plural ( estos), la oración sigue teniendo sentido.

3. Son conmutables por lo.

De atributo

- Ejemplo: Mi propósito es que me escuchen

Sustantivas en función de término de un SPrep

Cuando una subordinada sustantiva va precedida de preposición forma un sintagma preposicional. Puede presentar las siguientes funciones:

1. Suplemento: Me conformo con que me lo comuniquen verbalmente.

2. Complemento de un sustantivo: Tu amigo tiene ganas de figurar en las listas electorales de su partido.

3. Complemento de un adjetivo: Estoy harto de que siempre me llamen a mí la atención.

4. Complemento de un adverbio: Estuvo cerca de que lo pillara el toro.

5. Complemento circunstancial: Realizó el trabajo sin que nadie le echara una mano .

Características generales

1. Los nexos son: que, si o un pronombre interrogativo (qué, quién, cuánto, dónde, cómo).

2. El que desaparece cuando:

a. “Si” tiene un carácter disyuntivo, interrogativo o dubitativo. Ej: No sé si deberíamos hacerlo.

b. La subordinada va introducida por una partícula interrogativa: No sé cuál será su objetivo.

3. Cuando el verbo de la subordinada es un infinitivo no hay nexo. Ej: Me gusta estudiar filosofía.


LA SUBORDINACIÓN ADJETIVA

Proposiciones adjetivas:

Algunas nociones fundamentales sobre este tipo de proposiciones son las siguientes:

- Las adjetivas siempre complementan a un nombre al que llamamos antecedente:

Las flores que me regalaron están ya secas.

- Los pronombres relativos (que, quien (-es), el cual (la cual, los cuales, las cuales y el neutro lo cual, el que, la que, los que, las que, lo que) sirven de nexo para este tipo de proposiciones.

- Cuyo (-a,-os,-as) funciona como relativo-posesivo: Ese piso cuyas ventanas aparecen cerradas está en venta.

- A veces sirven de nexo los adverbios relativos donde, cuando y como:

Había un agujero, por donde se escapó.

Ignoro la manera como lo hizo.

Ya no recuerda los días cuando decía lo contrario.

Los pronombres relativos y sus antecedentes:

El pronombre que reproduce antecedentes que refieren a personas, animales y cosas:

El taxista que nos ha traído era muy simpático.

Los perros que había allí eran mastines.

El rosal que planté no ha prendido.

En cambio, quien sólo puede llevar antecedentes personales:

Vivió con su abuela, quien le dejó toda su fortuna.

El cual, la cual, los cuales y las cuales pueden llevar antecedente personal y no personal.

Funciones de los pronombre relativos:

Los pronombres relativos reproducen al antecedente en la proposición subordinada y su función sintáctica puede ser igual o diferente a la de su antecedentes, puesto que dependen cada uno de un verbo (el pronombre relativo dependerá del verbo de la subordinada).

El perro que ladra es de mi primo. (sujeto)

El libro que me he comprado trata sobre la Guerra del Golfo. (CD)

El médico de quien te hablé es amigo de mi padre. (suplemento)

La puerta por la cual se entra en la clase está cerrada. (CC)

Clases de subordinadas adjetivas

Las subordinadas de relativo pueden ser:

- Especificativas: si seleccionan parte del antecedente, distinguiéndolo de un grupo y concretizándolo.

Los concejales que no apoyaban al alcalde votaron en contra.

- Explicativas: (equivalentes, en cierto modo, a los epítetos) se refieren a todo el nombre núcleo y suelen ir entre comas.

Los concejales, que no apoyaban al alcalde, votaron en contra.

Subordinadas adjetivas sustantivadas:

Al igual que los adjetivos, las subordinadas adjetivas pueden pasar a hacer la función del sustantivo al que acompañan si este desaparece. En este caso, la subordinada puede realizar todas las funciones del nombre:

Me gusta el que está a la derecha (sujeto).

Me dijo lo que yo ya sabía (CD).

Cuéntaselo a quien le interese (CI).

LA SUBORDINACIÓN ADVERBIAL

Proposiciones adverbiales

Las proposiciones subordinadas adverbiales son aquellas que, dentro de la oración compuesta, funcionan como un adverbio. Expresan, por tanto, circunstancias de la acción del verbo principal, como

- Tiempo: Yo estaba allí cuando sucedió.

- Modo: Habló como cabía esperar de él.

- Causa: Lo logró porque se lo propuso.

Clases de proposiciones adverbiales:

PROPIAS: Desempeñan una función prototípicamente adverbial y se subordinan a la oración principal: de tiempo, modo y lugar.

El coche está donde lo aparcaste (allí).

IMPROPIAS: No tan imprescindibles para completar el significado de la oración principal, pueden eliminarse: comparativas, causales, consecutivas, condicionales, concesivas y finales.

Distinguiremos así las siguientes clases de proposiciones subordinadas adverbiales: de lugar, de tiempo, de modo, comparativas, causales, consecutivas, condicionales, concesivas y finales.

Proposiciones subordinadas de tiempo

Informan sobre una acción que sirve para situar en el tiempo la acción principal. Esa acción subordinada puede realizarse:

a) Antes que la acción principal. Nexos: cuando, apenas, así, tan pronto como, no bien.

b) Posterior a la acción principal. Nexos: cuando, antes (de) que, primero que.

c) Simultaneidad de las acciones principal y subordinada. Nexos: cuando, mientras, mientras tanto, entretanto, a medida que, conforme, según, siempre que.

El verbo de la subordinada puede ir en infinitivo cuando el sujeto es el mismo en la principal y en la subordinada:

Reanudaron el trabajo después de comer.

Al hablar comete muchos errores.

Al infinitivo siempre introduce una subordinada adverbial.

Proposiciones subordinadas de lugar

Señalan un lugar relacionado con la acción principal. Su nexo principal es el adverbio relativo donde, precedido o no de preposición:

¿Habéis estado donde ocurrió el accidente?

Ése es el edificio donde tuvo lugar la fiesta.

Estas proposiciones pueden ser interpretadas como adjetivas o de relativo, ya que donde equivale a un pronombre relativo (en el que, en el cual, en que).

Proposiciones subordinadas de modo

Informan sobre la manera de realizar o de realizarse la acción principal. Sus conjunciones y locuciones conjuntivas habituales son como, según, según que, según como, como si, como para.

Nótese que según tiene otras funciones que no debemos confundir con ésta:

- preposición, que precede a un nombre o a un pronombre:

La Pasión según San Mateo.

Eso, según él, es falso.

- Conjunción temporal:

Según iban llegando noticias, nos íbamos tranquilizando.

- Adverbio que formula duda y condición:

Iré o no según lo que tenga que hacer.

El modo verbal en las proposiciones de lugar, tiempo y modo

Llevan el verbo:

- En indicativo, si expresan tiempo pasado o presente:

Escribo como me han enseñado.

Voy a renunciar según me aconsejas.

- En subjuntivo, cuando expresa futuro:

Visita el Alcázar cuando vayas a Segovia.

AMPLIACIÓN DE LAS SUBORDINADAS ADVERBIALES IMPROPIAS (los que no deseen información ampliada pueden estudiar las adverbiales impropias a partir de los apuntes de clase o siguiendo el libro. P. 100):

Proposiciones subordinadas comparativas

Sirven de término de comparación a la proposición principal.

Entre esta y la subordinada puede haber relaciones de igualdad, de superioridad y de inferioridad. Y si el verbo de la principal y el de la subordinada es el mismo, se omite el de la subordinada:

Jorge ha leído más libros que Pedro (ha leído).

La comparación suele establecerse mediante dos elemento interrelacionados: uno figura en la proposición principal (Jorge ha leído más libros), y otro en la subordinada (que Pedro).

Según sean las relaciones que existen entre las dos proposiciones, los nexos son los siguientes:

- De igualdad: tan…como; tal…cual (o como); tanto…como; tanto…cuanto; igual que, como si.

El discurso fue tal /cual (o como) se esperaba.

Tiene tanta suerte/como desvergüenza.

- De superioridad: más…que; más…de.

En lugar de más bueno, más malo, más grande y más pequeño, se emplean los comparativos etimológicos mejor, peor, mayor y menor, respectivamente:

Tiene más conchas/ que un galápago.

Ir con él es mejor/ que quedarse en casa

- De inferioridad: menos…que:

Julia resiste menos bajo el agua/ que su hermana.

Proposiciones subordinadas causales

Expresan el motivo por el cual acontece la acción principal: El coche no arranca porque no tiene gasolina.

Las conjunciones y locuciones conjuntivas causales más frecuentes son: que, porque, pues, puesto que, supuesto que, ya que, como, a fuerza de, en vista de que, visto que, como quiera que, por razón de que.

No debemos confundir el que causal con otros usos de esta conjunción, la cual, puede ser mero índice de subordinación sustantiva (Quiere que vayas) y de subordinación comparativa (Lo quiere más que nadie); puede también funcionar como

- Conjunción final: Habla más alto, que se te oiga bien.

- Conjunción (discontinua) concesiva: Por tonto que sea, lo adivinará.

- Conjunción (discontinua) consecutiva: Chilla tanto que nos aturde a todos.

Que, cuando es causal, puede sustituirse por porque:

Enciende la luz, que ya no se ve.

La proposición causal puede anteceder o seguir a la principal excepto cuando la subordinada va encabezada por como:

Como no abrías los ojos, he pensado que estabas durmiendo.

No debemos confundirla con EL como de las comparaciones, ni con el como condicional. Cuando es causal se construye con indicativo y con subjuntivo cuando es condicional.

Como se entere, se va a enfadar.

La locución conjuntiva a fuerza de presenta la causa como insistente y reiterada. Y se construye:

- Con infinitivo: Nos oyó a fuerza de gritar

- Con ser o estar+ adjetivo: A fuerza de ser constante, logró el ascenso.

Otros procedimientos para expresar la causa

Observemos esta oración: No sé qué hacer, de desorientado que estoy; equivale prácticamente a esta otra: No sé qué hacer porque estoy desorientado. Su carácter causal resulta evidente. La causa de la principal es el alto grado con que se presenta la cualidad manifestada en la subordinada. Y obedece a la fórmula:

De + adjetivo o participio+ que + ser o estar

También puede emplearse estas otras:

De + tan + adjetivo o participio + que o como+ ser o estar

De + tan + adjetivo o participio

De + tanto (-a,-os,-as) + sustantivo + que o como

De + tanto + que o como + verbo intransitivo

Ejemplos:

No sé qué hacer de tan desorientado que (o como) estoy.

El instante lo exalta // a marea, de tan alta,// de tan alta, sin vaivén.

No se puede respirar de tanto calor como hace.

Se puso enfermo de tanto trabajar.

Proposiciones adverbiales consecutivas

Estas proposiciones se enlazan lógicamente con las causales. En estas, una acción se presenta como causante de la principal:

No saldré porque llueve.

En las consecutivas se invierte la relación y la proposición subordinada se presenta como una consecuencia de la principal:

Llueve; por tanto, no saldré.

Distinguiremos dos tipos de consecutivas: aquellas que expresan una consecuencia que no depende de la intensidad o grado de la principal (Pienso, luego existo); y las que se producen como consecuencia de una proposición principal intensa (Gritan tanto que no podemos entendernos).

Consecutivas con principal no intensiva

Se unen a la proposición principal con las siguientes conjunciones o locuciones conjuntivas: luego, conque, así es que, por consiguiente, por [lo] tanto, así, pues (a diferencia del pues causal, el consecutivo va al final de la proposición, separado por pausa (o coma)).

La conjunción así se usa poco; debe ir seguida de pausa (o coma); y hay que evitarla cuando puede confundirse con el adverbio de modo así:

Está lloviendo; así, no vayas a la calle.

Consecutivas con principal intensiva

Es muy rica la variedad de fórmulas que el español posee para expresar que una acción se produce a consecuencia de la intensidad de la acción principal.

Existen, en primer lugar, estas locuciones conjuntivas fijas:

- Va corriendo de tal modo que va a estrellarse.

- Cojea de tal manera que da pena.

- Se le ha caído el pelo de tal suerte que está casi calvo.

- Se fatigó en grado tal que se desmayó.

- Conoce el “Quijote” hasta el punto de que casi se lo sabe de memoria.

De estas locuciones, las tres primeras, si van precedidas de pausa, admiten otra interpretación semántica: ya no resultan de la intensidad de la acción principal.

La intensidad de la principal puede manifestar también como arreglo a las siguientes fórmulas:

Tal + sustantivo+ que Les da tales sustos que están atemorizados

De un + sustantivo + tal + que Es de un cinismo tal que llega a negar la evidencia

Tan + adjetivo+ que Eres tan alto que pareces mayor

Tanto + sustantivo+ que Tiene tantas deudas que está arruinado

Tanto + verbo + que Tanto bebió que se embriagó

Proposiciones condicionales

Formulan una condición para que se cumpla la acción principal:

Si me esperas, iremos juntos.

Se da el nombre de prótasis a la proposición condicional (si me esperas), y el de apódosis a la principal (nos iremos juntos).

Las conjunciones y locuciones conjuntivas condicionales son bastante numerosas. La más frecuente es si; pero puede alternar con otros nexos condicionales como los siguientes:

- Como: Te vas a poner malo como te comas todas esas cerezas.

- Cuando: Será verdad cuando él lo dice.

- [En el] caso de que: Lo esperamos abajo [en el] caso de que no funcione el ascensor.

- A condición de que: Te ayudaré a condición de que me ayudes.

- A menos que: Hoy no iré al cine, a menos que me inviten.

- En el supuesto de que: Llegarán muy tarde, en el supuesto de que vengan hoy.

- Siempre que: Podemos hacerlo así, siempre que todos estemos conformes.

- Con tal [de] que: Haz lo que quieras, con tal [de] que no molestes.

- Sólo con que: Alcanzarás el tren sólo con que corras un poco.

- Con que: no lo quiero todo; con que me dejes probarlo tengo bastante.

La prótasis puede aparecer también en forma no personal:

De ser eso cierto, lo sabríamos ya nosotros.

Siguiendo por ese camino, no irás lejos.

Este suelo, fregado todos los días, reluce como el mármol.

Proposiciones concesivas

Oponen una dificultad al cumplimiento de la principal (Aunque estoy muy cansado), pero no lo impiden (iré).

La principal conjunción concesiva es aunque, seguida en frecuencia de uso por a pesar de que (o a pesar de + infinitivo):

Puedo seguir leyendo aunque hay poca luz

A pesar de que hay poca luz, puedo seguir leyendo

A pesar de haber poca luz, puedo seguir leyendo

También se emplean los nexos conjuntivos:

- Cuando: Me dieron la mitad, cuando tenía derecho a todo.

- Aun cuando: No me lo creo, aun cuando lo dice el periódico.

- Si bien: Escribe muy deprisa, si bien comete alguna falta.

- Así: No se tomará el jarabe, así lo maten.

- Por más que: No lo convencí por más que insistí.

Poseen también significado concesivo las siguientes construcciones:

Por mucho que llore, no conseguirá nada.

Con ser tan rico, eso no lo puede comprar. (con + infinitivo)

Aun pagándolo a precio de oro, no te lo venderán. (aun + gerundio)

Proposiciones finales

Explican para qué se realiza la acción principal, es decir, su finalidad:

Vengo para que me devuelvas el balón

Las locuciones conjuntivas más usadas son a que y para que; pero se emplean también otros nexos: que, a fin de que, con el objeto de que, con el fin de que, con la intención de que, con vistas a que.

Las proposiciones finales se construyen siempre en subjuntivo pero van en infinitivo si llevan el mismo sujeto que la principal. Y en la locución conjuntiva se prescinde de que:

Vengo a pedir perdón.